viernes, agosto 29, 2008

Misantropía


Siempre un latido de aversión acechando tras la ventana,
con unos sutiles susurros en el siseo de la brisa
aludiendo que hay voces ajenas a las mías,
acarreando en mi mente recuerdos de cuando yo construía palabras
con el aire de mis pulmones para ser interpretado por sombras uniformes,
pero ya no hay conciencia de que decir en un rincón tan abandonado,
quizá podría hablarle a mi mente para evitar la afonía
¿pero que sentido tendría?
No es que al acercarse a mi celda todo el eco se sofoque,
es que no hay quien transite ni una vez por mis cercanías
únicamente el pulular de las moscas
esperando mi descomposición.
La ausencia de luz sumado a la temor de un lamento lloroso ahuyenta a toda alma,
incluso a las que conocieron mi nombre.
Al despertar de mis sueños mas delirantes unos pocos pasos parecen golpear el suelo,
mas al ligero alumbramiento de una vela moribunda
consigo analizar que solo un grillo salta sin descanso.
En el abrigo que me proporcionan mis brazos
y el suspiro de la irremediable agonía
puedo pensar en toda la gente anhelante de un hombro para su pesar,
todos los que humedecen sus ojos
por descubrir que al levantar sus parpados
nadie hay a quien puedan parafrasearle un sentimiento
¿pero de que serviría hablar para un oído sordo?
no es necesaria la asistencia de alguien
para pisar sobre la realidad cuando el la luz
desciende detrás de las montañas ya olvidadas.
yo necesito para existir la serenidad de un silencio sepulcral
que me asegure la ausencia de toda persona
pues su presencia es opaca y fría,
por tanto descanso intentando ignorar
todo lo que alguna vez pudieron expresar mis labios para algún ser,
y aunque los caracteres vuelen sin la interpretación sonora de mis pensamientos
puedo sonreír por que nadie hay que pueda hacerme regurgitar con su soberbia...
¿Qué haré cuando el tiempo me reclame?
dejar mi cuerpo en letargo hasta que la vela se apague.




Tellaph