lunes, noviembre 16, 2009

Tu rostro cubierto en una enceñanza reflejada

Mirando tus ojos negros recorro tus labios locamente
profundisados en una semblanza de esperanza, recorro tu cuerpo
Mirando el crepusculo de una copa de vino, derramo tu sangre en un emplufenzo de tus labios
Arrancando la mirada de tu rostro como ciegamente la semblanza de tus ojos
El crepusculo lebantado muerde mis cenos fijamente, recorre mi cuerpo como una hiedra y la figura de tu enseñansa alcansa una ahoguera
Aquella que se be caer a lo largo de tus pies, el frio y blanco de tu cuerpo acompañan a mi alma en un sentimiento almazar
La luz de mi vida se pierde al ver el camino por seguir
Y aquellos ojos que ya no as de abrir en un desliz la eternidad siempre abra de partir en un recuerdo con tus labios profundo las gotas de sangre de mi ahora por siempre resguardaran alli


Atzy