jueves, marzo 29, 2007

SANGRE MORTAL


Probé la odisea de los vinos, los manjares del licor
Aguas que contienen mi sudor,
Peor al final siempre terminará,
Con tormentos destinados en la eternidad
Demostré la realidad que en mi ser abarca sin igual
¡condenado a una vida de basura! Que sin meritos ni angustias
Soporta el amargo sabor del rojo mortal y pecador.

Es el vino amargo de un alma interior, que en su descanso
Se libera de su desesperación,
Maldita condena, humanos sin importancia
Su ignorancia completa me llena de rabia
Sacia me sed en mi acabada garganta, con su amargo sabor
De la sangre mortal de un traidor.

Me siento liberado de la cadena de opresión
Pero la desgracia me acompaña
Pues su sangre es lo que me abarca
En estas ganas de sed que de mi han de ser
¡malditos desgraciados¡ tener que depender
De la sangre pecadora que ha de nacer,
Y que por toda la eternidad me condena
A una vida eterna dependiente y con pena.


Dan.