domingo, mayo 18, 2008

Estuvimos solos, lentos muchas veces
brotó un destino:
Las noches se conocen
por encima de la voz,
las horas pueden alzarse
en historia plena,
la distancia olvida
su brazo sobre el mío.
¡Callad!
Para nosotros
el júbilo es igual a la tristeza.



Alvaro Valderas