miércoles, septiembre 17, 2008

Mariposa de Azabache

Preciosa mariposa, tan criticada, aborrecida y temida,
tus alas son el manantial de la vida, gracias a ti el ocaso sabe que volverá a respirar…
¿Por qué son tan pocos los que consiguen gozar de tu belleza?
Sobre las garras de la bestia muchos ven tu silueta
mas el delirio de los fanáticos lleva una larga cifra.
¿A cuántos habrás perdonado? Dibujando caminos ondulados alrededor
del infausto que impotente distingue en sus manos el marchitar de su rosa,
él ya no puede verte, cegado con el veneno del rencor
Hacia las agujas del reloj que eres…
Tu que rompes cadenas, que atraviesas las brasas y los glaciares,
para ti que no hay piedra suficientemente pesada,
ni muros grandes en altura, encontraste tu viola cornuta en mi jardín
y lejos de mi reposaste entre sus pétalos
dejando nacer su paz de mi desquiciante angustia…
La brisa de tu aleteo es tan calida,
deja de revolotear a mi vera y hazme una visita,
quiero sentir tus alas aterciopeladas, negras cual insondable abismo,
siempre listas a ser el telón de nuestras pupilas.
Deseo tanto volver a verte pero no soy digno aún de que me entregues mi sonrisa,
ir a buscarte parece tan fácil y es lo que a través de mis sucias ventanas
brilla en la nocturnidad del firmamento,
pero en mis venas corre la razón inoculada por tu recuerdo.
Demasiado haz avanzado ya, descansa un pequeño instante,
la primavera te espera en mi jardín,
devuélvele la realidad con tu inocente llegada,
con el aleteo tan vívido de tu hermosura,
que mis lágrimas no sean por el abandono
sino por la alegría brindada en mi captura.




Tellaph