miércoles, diciembre 14, 2011

Solo, siempre solo.


Solo, en un fiasco canibalismo social, en una constante maleza diaria proveída del mundo moderno, maltratado por infortunios cotidianos que desechan la idea de superación al nuevo hoy, repudiado por quienes queremos un amanecer diferente al que ya estamos adiestrados. Cerrar los ojos cada noche implica un esfuerzo por no pensar en un expectante despertar y no querer abrirlos cuando el sol, ya cansado de lo mismo, se inserta en la vida. Solo, siempre solo.

Bryan Rodriguez.